Antes de elegir la potencia de tu cargador, hay una pregunta previa que determina tus opciones: ¿tu vivienda tiene instalación monofásica o trifásica? La respuesta limita qué wallbox puedes instalar sin obra adicional.
Instalación monofásica
Es la más habitual en viviendas unifamiliares y pisos de Vitoria-Gasteiz. Con una fase eléctrica, el límite práctico de un cargador doméstico es de 7,4 kW. Suficiente para recuperar entre 50 y 60 km de autonomía por hora de carga, de sobra para un uso diario normal si cargas por la noche.
Instalación trifásica
Con tres fases eléctricas puedes instalar cargadores de 11 o 22 kW, reduciendo el tiempo de carga a la mitad o menos. Es habitual en chalets con instalación trifásica ya existente, en empresas y en garajes comunitarios con varios puntos de recarga.
Tabla comparativa
| Tipo de red | Potencia máxima habitual | Autonomía por hora |
|---|---|---|
| Monofásica | 7,4 kW | ~50-60 km |
| Trifásica | 11-22 kW | ~75-140 km |
¿Merece la pena pasar a trifásica solo por el coche?
Cambiar de monofásica a trifásica implica una obra adicional y, normalmente, subir potencia contratada. Para la mayoría de particulares que cargan por la noche, un cargador monofásico de 7,4 kW con balanceo dinámico de potencia es más que suficiente y evita ese coste extra. Para empresas y flotas con varios vehículos o rotación alta, la trifásica suele compensar.
Valoramos tu instalación actual en la visita técnica y te decimos, con datos, si te conviene quedarte en monofásica o si el salto a trifásica compensa en tu caso concreto.
